jueves, 15 de enero de 2009

Ahora, sí

Ahora sí. Ahora os lo cuento con más calma. Me repito, pero no importa. Es una lección de vida y hay que aprovecharla.

Besos.

Es la columna de hoy.

9 comentarios:

M@r@ dijo...

Unos días despues yo estuve contigo y gracias a que lo pusiste por aqui yo sabia lo que habia pasado y como te sentias,la verdad que la vida se puede ir cuando menos te lo esperas,por eso en vida tienes que tratar de disfrutarla...:D


Bss wapisima

Bicho dijo...

Precioso Berrendita. Gracias por compartirlo con nosotros.

Un beso enorme.

Guarismo dijo...

Hermosas palabras que merecía la héroe de tu prima. Y es cierto, hay muchos héroes como ella, muchos, a los que no condecoramos, a los que olvidamos... ¡Cuánto sufrimiento y con cuánta valentía lo abordan algunos!

Hermosas palabras, Berrendita. Siento que tuvieras que sufrir por ella y que sufras su pérdida. Los que estamos sanos probablemente no alcancemos a entender cuánto se puede sufrir ni cuánto puede costar ser valiente en situaciones así.

Un abrazo,

Miguel

Anónimo dijo...

Berrendita los que hemos pasado por ese calvario, (mi apreja y yo)sabemos muy bien todo lo que expresas.
Desde entonces (ya hace cuatro años) y como dice Mara, disfruto de cada minuto de mi vida.
Desde entonces no me permito una sola duda y estrujo cada dia como un limon.
Un abrazo muy sentido.
Salud
El Coronel

adoquinarios dijo...

"Ahora tengo un alma que no tenia"

Besos, frikita.

Luis y Mª Jesús dijo...

después de releerlo varias veces guardo el artículo en mi disco duro, . Luis

Ana dijo...

Creo que ya hablaste de tu prima no hace tanto, y te lo sigo diciendo... hay que tener mucho valor para afrontar una vida así.
Un beso!

Manu dijo...

Como siempre, sublime.
Lo mejor es recordarla como la heroína que fue. Y si fue la mitad de luchadora como relatas, se ha ganado un puesto de honor entre los mortales, entre aquellos que pasan la vida estresados de un lado para otro, sin saber que las personas deben disfrutar, ser felices, que al final es para lo que estamos aqui, no?
Un beso enorme!

Ricardo Baticón dijo...

Un escrito duro y triste. Pero una delicia como siempre leerlo.

Por cierto, la foto de la entrada anterior, chulísima.