martes, 6 de enero de 2015

Cerramos. Seguimos soñando.

Esta noche es la noche de la magia, la noche de los sueños. Quizá por eso deba hacer algo que debí hacer mucho, muchísimo tiempo: echar el cierre a una fábrica de sueños que desde hace mucho no fabricaba sueños ni mantenía viva a pleno rendimiento.

Lo que empezó siendo un juego anónimo terminó siendo un punto de encuentro de amigos y de miles de lectores anónimos que durante años se sumaron, unos de paso y otros como obreros, a una fábrica que funcionaba a trancas y barrancas, unas veces por pereza, otras por falta de tiempo.

Aquí quedan reflexiones y emociones compartidas, el recuerdo de noches interminables y mágicas, sonrisas, lágrimas, alegrías, encuentros y desencuentros, retazos de vida y pensamiento, el rumor de las aguas de Cádiz, la piedra dorada de Salamanca, la luna llena vistiendo de blanco a Zamora.

Esta noche es la noche de la magia, la noche de los sueños. Hoy es la noche de cerrar esta fábrica sin sueños y hacerlo sin mirar atrás porque todo lo que no se mima se deja morir y de aquella fábrica que fue un día sólo queda el título y una dirección en internet.

Quedan cerradas, para siempre, las puertas de esta fábrica, apagadas sus calderas, muda su maquinaria desengrasada. Gracias a todos los que en algún momento entrásteis de puntillas y soñásteis conmigo.

Pasamos página, seguimos soñando.

5 comentarios:

Luchida dijo...

Y quizás un día esta fábrica recupere el esplendor de antaño. ¡Nunca digas jamás!

Anónimo dijo...

Que pena.Un besote Anita
La brujilla

Anónimo dijo...

Ana todo pasa

Marta Alonso Esteban dijo...

La echaremos de menos

AdR dijo...

Paso por aquí para llevarme un trocito de tu fábrica a la tierra de la luz y del viento, y a cambio te dejo uno de mis abrazos.

La fábrica cerrará, pero la escritora sigue.

Un beso.