sábado, 24 de julio de 2010

Claudio


Poco han cambiado las cosas, Claudio, en estos once años de ausencia, aunque tu palabra está viva en la piedra, en el surco, en la sonrisa de Clara, en el agua duradera de esta ciudad que te dio la luz, la claridad primera que siempre viene del cielo.

Julio continúa posándose como un puño de acero sobre los tejados y las torres, como aquella mañana capicúa en que atravesamos contigo el puente y el Duero detuvo su cántico bajo nuestros pies como si ahí mismo se acabase el mar. El día del brindis último, que siempre es el penúltimo, en Los Pelambres, con la media azumbre de lo eterno en tu copa y la tierra zamorana envolviéndote en su vientre, junto a la fuente y el ciprés.

Aquí, Claudio, en la tierra, los niños aprenden tu nombre en las escuelas y tu verso abraza al mundo cicatrizando lo infinito de tus ojos.




(p.d. Hace once años, el 22 de julio, moría en Madrid el genial poeta Claudio Rodríguez, a quien tuve el privilegio de conocer y querer desde niña. Lo enterramos con dolor y esperanza, pero su verso sigue vivo, eterno, sin tiempo. Ayer le dediqué ésta en mi periódico. Gracias, Claudio, por tu palabra. Gracias por tu vida).

7 comentarios:

Noelia Jiménez dijo...

Gracias a ti por escribir así. Por dejarte el corazón en cada letra.

Ana dijo...

No conozco a ese poeta, pero supongo que no seria malo.B
Besos!

Glo dijo...

Muy bonito, digo más, tierno y sensible. Estoy de acuerdo contigo en que fue una triste pérdida.
Gracias por tus palabras

Ricardo Baticón dijo...

Hola Berrendita. COmo siempre, has hecho un bonito homenaje a este poeta. Es admirable que incluso 11 años después, no olvides a las personas que conociste y que compartiste amistad.

Un saludo!

Lamborghini dijo...

Me encanta leerte, porque en ti siempre permanece encendida una llama muy especial...
Es quizás ese legado del que te enorgulleces y ensalzas... sí será seguramente esa sencillez, esa ternura viva, imperecedera... emocionas y eso es o más bello en el ser humano, emocionar y emocionarse...
Gracias!!!

Lucía Mateos dijo...

Qué bonito Blog! acabo de descubrirlo navegando entre zamoranos...
Siempre es genial que alguien tenga esta visión de lo que muchos parecen haber olvidado.
Un saludo!

berrendita dijo...

Ricardo: Claudio fue grande entre los grandes. En las letras, por la genialidad, la inmensa claridad de su palabra. En la vida, por el poso de amor que dejó en cada uno de nosotros. Fue un privilegio disfrutarlo de puertas adentro. Un beso.

Lamborghini: ¿Y ahora qué te digo yo, si podría repetir punto por punto contigo lo que tú me dedicas? Gracias por emocionarme. Gracias por emocionarte conmigo. Un beso.

Lucía: Muchas gracias por entrar en la fábrica. Ahora sólo falta que te pongas un mono de currelanta y que escribas sueños siempre que te apetezca. Un beso y alfombra roja de bienvenida. :)